Guía técnica
Dimensionado de baterías para instalaciones fotovoltaicas aisladas en Uruguay
Un cálculo real, con datos de irradiación del Litoral y temperaturas medias de Salto, no copiado de ninguna guía europea.
El error más frecuente al diseñar un sistema fotovoltaico aislado en Uruguay es dimensionar las baterías con tablas de irradiación genéricas tomadas de guías españolas o alemanas. El Litoral uruguayo tiene un perfil de radiación solar diferente al de la Meseta Central ibérica, con veranos más húmedos, coberturas nubosas características del invierno rioplatense y temperaturas que en Salto pueden superar los 36 °C en enero, lo que degrada sensiblemente la capacidad nominal de las baterías de plomo-ácido.
Para calcular la capacidad real del banco de baterías necesitás tres datos que rara vez aparecen juntos en un tutorial: el consumo diario real de la instalación en vatios-hora (no el pico, sino el promedio mensual del peor mes), la autonomía deseada en días sin sol —que para el Litoral recomendamos no bajar de tres días— y el factor de temperatura de la batería que vayas a instalar, que para plomo-ácido abierto a 36 °C puede reducir la capacidad efectiva hasta un 15 % respecto al valor de placa.
Medimos en una instalación de 3,2 kWh/día en las afueras de Salto durante cuatro meses. Con un banco de baterías AGM de 400 Ah nominales a 24 V, la capacidad real en los días más calurosos no superó los 348 Ah, equivalente a un 87 % de la nominal. En julio, con temperaturas de 10 °C nocturnos y alta nubosidad, la autonomía efectiva cayó a 2,1 días en vez de los 3 proyectados. El ajuste correcto: dimensionar el banco un 25 % por encima del cálculo teórico básico si se usa plomo-ácido, o cambiar a LiFePO4, cuya curva de temperatura es considerablemente más plana entre 0 °C y 45 °C.
